La anemia más frecuente es causada por falta de hierro. Otras causas pueden ser: enfermedades infecciosas, carencias de vitamina B12 o de ácido fólico, la mala alimentación y las parasitosis. La utilización de leche entera de vaca u otros animales en menores de 1 año puede producir una enteropatía perdedora de glóbulos rojos, enfermedad en la cual se presenta una salida periódica de glóbulos rojos hacia la luz intestinal , que con el tiempo desarrollará anemia.
Como se ve, este tipo de anemia carencial puede llevar al compromiso de su vida afectando todos los órganos. La consecuencia más importante de la deficiencia de hierro, especialmente si ha llegado al grado de anemia moderada, se refiere al desarrollo intelectual presente y futuro de los niños. En los escolares anémicos, se ha demostrado reiteradamente una disminución en su rendimiento, hecho que mejora con la corrección de la deficiencia. En los más pequeños, por otra parte, se detecta un retraso madurativo importante.
El déficit de hierro en la infancia puede producir alteraciones en el coeficiente intelectual que perdurarán toda la vida.
|