Depresión

¿Qué es la depresión?

La depresión es una enfermedad del estado de ánimo caracterizada, en sus formas típicas, por tristeza, irritabilidad o ansiedad. Existen diferentes tipos de depresión y, además, un estado de tristeza no es necesariamente una depresión.

Tipos de depresión

  1. Primeramente, se debe distinguir la tristeza de la depresión como enfermedad. La tristeza, también llamada depresión normal, es una respuesta del ser humano al fracaso, al desengaño y a otras situaciones adversas.
  2. Existe una depresión transitoria que se presenta como reacción a ciertas fechas trascendentes, como el aniversario de una muerte. También puede presentarse una depresión transitoria en el período premenstrual y durante las primeras dos semanas posteriores a un parto. Estas reacciones no son anormales.
  3. La depresión reactiva es la que se presenta en respuesta a pérdidas y separaciones significativas, como pueden ser la muerte de un ser querido, divorcio, desengaño amoroso, mudanza, emigración forzada o situaciones catastróficas, como inundaciones o terremotos.
  4. En ciertos casos, como consecuencia de hechos positivos, se produce una depresión paradójica. Esta depresión se explica porque la persona deberá afrontar, sola, las responsabilidades inherentes a la nueva situación, por ejemplo, un ascenso laboral.
  5. Puede presentarse una depresión que no se deba a un hecho del mundo exterior, sino que se origine en el mundo interior de la persona. En estos casos, se habla de depresión endógena o melancolía. Esta forma de depresión es denominada, también, depresión mayor.
  6. Algunos pacientes presentan un tipo de depresión, conocida como depresión atípica, en la cual el cuadro se caracteriza por presentar síntomas variados de ansiedad y fobia, malestar vespertino, hipersomnia (exceso de sueño) e hiperfagia (mucho apetito con aumento de peso).
  7. En la depresión larvada o enmascarada, el paciente es posible que no se sienta triste ni deprimido, incluso puede mostrarse alegre. Al enfermo lo aqueja una dolencia aparentemente física, como indigestión, dolor y ardor en la boca del estómago, dolores musculares o articulares y cefaleas crónicas, entre otras sintomatologías.

Diagnóstico de la depresión

Para diagnosticar una depresión, especialmente la depresión mayor, el médico tiene en cuenta nueve síntomas clásicos:

  1. Estado de ánimo deprimido durante la mayor parte del día.
  2. Trastornos del apetito o cambios de peso.
  3. Trastornos del sueño.
  4. Agitación o retardo psicomotor.
  5. Pérdida de interés en actividades que antes resultaban placenteras: incapacidad de disfrutar los hobbies o actividades habituales.
  6. Fatiga o pérdida de energía.
  7. Sentimientos de desvalorización: culpa excesiva o inadecuada.
  8. Dificultad para concentrarse o pensar con claridad.
  9. Pensamientos o acciones enfermizas o suicidas.

Se diagnostica un episodio depresivo mayor cuando por lo menos se encuentran presentes cinco síntomas durante el mismo período de dos semanas. De estos cinco, por lo menos uno debe ser estado de ánimo deprimido o pérdida de interés o placer.

Tratamiento de la depresión

Aunque parezca reiterativo, es fundamental que se realice el diagnóstico de depresión. Siempre, ante un cambio de ánimo que persiste, percibido por el enfermo o por la familia, o ante la aparición de síntomas diversos y poco claros, es necesario recurrir al médico, quien efectuará los estudios que considere oportunos.

El tratamiento de la depresión se efectúa, en la mayoría de los casos, con medicamentos, que quedan en el exclusivo ámbito de la relación médico-paciente que en cada caso se establezca.